Al cierre del reciente período de sesiones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se refirió al proyecto de reforma constitucional que cursa en el Congreso colombiano sobre justicia penal militar. Lo hizo en un par de parrafitos y con una ligereza inaudita.
En todos los países civilizados del mundo, empezando por los Estados Unidos donde tiene su sede la CIDH y que, como Colombia, es parte de la OEA, los militares tienen un fuero especial y una justicia especializada. La razón es que sus delitos están normalmente relacionados con el servicio que prestan y se rigen por códigos especializados o por el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Sobre los Estados Unidos la CIDH no dice ni pío pero sí sobre Colombia.