Un año después
Diego Mora
Debo confesar que hace un año era más feliz, sentía alegría de levantarme y pensar ¡Qué buen país en el que vivo! ¡Vamos por buen camino! Miraba el rostro de mi hija y me llenaba de esperanzas al entender que vivía en un país mejor del que me tocó cuando niño.